Una brumosa mañana de octubre, trece aguerridos expedicionarios del Cantabria Multisport se echaron a la carretera, rumbo a Zaragoza. La expedición se organizó con apenas dos semanas de antelación, una decisión de última hora como premio para la cantera, pues era la chavalería la que estaba empecinada en ir a las regatas del Pilar, de las que les habían hablado los amigos que hicieron en el Cinca.

blog-cantabria-multisport-regata-zaragoza-cuerpo01La Filomena, nuestra furgoneta, partió de Astillero tumbo a Zaragoza a media mañana después de cargar un remolque prestado. Viaje largo, pero entusiasta, con cánticos y juegos hasta que alguno de los críos se empezó a quedar afónico. Llegamos a Zaragoza por la tarde y nos dirigimos al Club Helios, centro neurálgico de la organización de la regata, en cuyos gimnasios nos íbamos a hospedar los piragüistas. Fuimos de los primeros, así que no tuvimos problemas en conseguir un buen sitio, pero luego se llenó, porque al día siguiente habían de competir quinientas embarcaciones en el Ebro, a los pies de la Basílica de El Pilar. LAS REGATAS La primera en competir fui yo, en la salida de las diez.

Era una regata de tres kilómetros con muy poco caudal, fuerte viento, muchas palistas y un oleaje de mil demonios. Quedé muy contenta, porque entré la sexta veterana de veintipico que éramos, y eso que fui a medio gas pues acabo de empezar la pretemporada; las ganadoras me sacaron poca delantera, lo cual es un magnífico punto de partida para el trabajo de este próximo año, ya que algunas de ellas venían fuertes de disputar el campeonato del mundo de maratón. La regata de los hombres en K1 tuvo su gracia, porque un inesperado aumento del caudal del Ebro soltó la boya de la ciaboga de arriba y la llevó unos quinientos metros río abajo, hasta el punto de giro preparado para las categorías de base.

blog-cantabria-multisport-regata-zaragoza-cuerpo02Así pues, ellos dieron dos vueltas y media al recorrido de los niños, y además con más agua que nosotras, ¡vaya cara! A Íñigo, que competía en categoría senior, le pasó factura el poco dormir y con el maremagnum de olas que se formaban en el campo de regatas le costó dominar el rumbo del K1. Keko, por su parte, quedó a mitad de tabla en una concurrida regata de veteranos; se lo tomó con calma, se le veía remar fuera de todo lío y hace bien, porque no queremos que esta temporada su hombro vuelva a resentirse antes de tiempo. Jesús tuvo más problemas, era su primera regata individual y le dio por hacer amistades con los de la lancha de socorrismo, que fueron a sacarlo del agua… dos veces. Pero ahí estuvo, metido en el lío como un bravo.Para bravas, Alicia y yo en el K2 casi turístico. Yo delante, ella detrás contemplando la basílica de El Pilar y lamentándose de no llevar cámara de fotos ni de video porque la vista desde el río es impresionante… Y Aura remando sola cuando el árbitro dio la salida, porque la compañera estaba más al turismo monumental que a la regata. Aun así, salimos bastante bien y terminamos la regata de K2 senior femenino con un barco por detrás y todo. En la siguiente regata, Keko e Íñigo competían en K2 senior, entrando en un muy honroso décimo tercer puesto.

blog-cantabria-multisport-regata-zaragoza-cuerpo04Desde la orilla, los reporteros de Tele Aragón terminaron por odiarles, ya que cada vez que pasaban toda la recría empezaba a animarles (haciendo coro con los chavales del Hiberus, que a la voz de ¡Keko…! dada por los nuestros, respondían con un ¡Íñigo…! al unísono) y varias veces el locutor estuvo a punto de caerse al agua. Después vino el turno de los pequeños. Por delante salieron Noemí y David, en alevines, y un minuto después arrancaban Martín, Héctor, Djamili, Rodrigo y Ángel en benjamines. Noemí hizo una gran regata de la que acabó muy satisfecha, como prueba su enorme sonrisa al terminar. David fue la gran sorpresa, porque remó como hasta ahora no lo había hecho en ninguna regata, entrando a media tabla y muy cerca de Noemí. Martín, por su parte, entró en el grupo de cabeza de benjamines, lo cual está muy bien sobre todo porque llevaba mes y medio sin remar, debido a una lesión; lo dio todo en la regata, tanto que incluso vomitó por efecto del ácido láctico en la ciaboga.

blog-cantabria-multisport-regata-zaragoza-cuerpo03Héctor, por su parte, entró en meta al poco de Martín en una regata magnífica, que disputó concentrado y remando con mucha fluidez; fue muy bonito el sprint que se marcó con otros tres niños en la recta final. Ángel y Rodrigo, prebenjamines en una regata de benjamines, hicieron un gran papel teniendo en cuenta que eran más jóvenes que los demás competidores, y dejaron atrás a unos cuantos palistas. Djamili volcó al poco de salir y eso le hizo quedarse atrás, pero aun así no se rindió y remó su regata hasta el final. EL MAYOR PREMIO, LOS AUTÓGRAFOS DE CRAVIOTTO Y TORO Uno de los mayores alicientes de la excursión era la oportunidad de conocer en persona a Saúl Craviotto y Christian Toro, flamantes campeones olímpicos de K2 200.

Los chavales estaban tan ansiosos por conocerlos, que la víspera de la regata atendieron muy formalitos a la charla del entrenador del K2 olímpico, Miguel García, a la sazón antiguo compañero de selección de nuestro Keko. Tras la charla, salieron a jugar y a cenar, pero en cuanto tuvieron oportunidad y vieron a Christian Toro solo, lo asaltaron para hacerse una foto con él y con el entrenador. ¡Keko, Keko…! ¡Corre, ven, que está aquí Toro y queremos que nos saquéis una foto con él! ¡Corre…!. Allá se fueron Keko y Rosa, cámara en ristre, y los peques consiguieron su foto, por supuesto. Y al día siguiente no nos dejaron marchar de Zaragoza hasta que Craviotto y Toro les firmaran las medallas ganadas en la regata, trofeos bien merecidos que ahora lucen en lugar de honor en las estanterías de sus casas, y que les recuerdan que los campeones olímpicos son personas de carne y hueso que han llegado a lo más alto gracias a su esfuerzo y a su dedicación.

(Crónica de Aura; fotos de Rosa)