XIX CAMPEONATO DE CANTABRIA DE MARATÓN ORIÑON – PIRAGÜISMO CM

“XIX CAMPEONATO DE CANTABRIA DE MARATÓN, HEMOS VENIDO A REMAR Y A PASARLO BIEN…!!!”

(Crónica de Aura; fotos de Rosa) Se pueden consultar todas las fotos en http://bit.ly/28XlzOf

blog-cantabria-multisport-regata-maraton-orino-2016-cuerpo-01Domingo primero de mayo, a las nueve arrancábamos hacia Oriñón en una de las citas piragüísticas importantes del año, el campeonato regional de maratón y su correspondiente regata de promoción. Como la Filomena, nuestra furgoneta, no quiso ponerse en marcha, Pedro llevó al Gran Oso Blanco cargado de piraguas, ¡nada menos que dieciocho barcos dentro del camión!

Hacía buen tiempo, solete y temperatura agradable, salvo por el viento del norte que entraba como un cañón en el campo de regatas.

LA REGATA DE PROMOCIÓN

blog-cantabria-multisport-regata-maraton-orino-2016-cuerpo-06Primero se disputó la regata de promoción y nuestra cantera arrasó, llevándose el trofeo por clubes. En prebenjamines, Rodrigo fue 1º, Ángel 2º y Dani 4º. Salieron todas las categorías a la vez, por lo que los más pequeños se vieron en medio de la prueba con los infantiles. En benjamines, Martín quedó 2º, por detrás de un niño del Sella, a quien no logró alcanzar porque en la ciaboga se resintió de un tobillo que llevaba lesionado; Héctor iba muy bien situado en la regata, el tercero, pero después de la ciaboga se confundió y marchó a la orilla contraria y finalmente quedó 6º. Noemí se llevó el 1º en mujer alevín, y los chicos alevines, Víctor y David, quedaron 3º y 4º respectivamente.

El podium de la categoría infantil mujer fue para Virginia (1ª) y Celia (2ª). A diferencia de los más pequeños, las infantiles sí tuvieron que hacer porteos; la organización había previsto dos porteos cortos, pero Virginia se lió y tras la primera vuelta hizo el porteo largo, el de los adultos. Llevaban ambas barcos muy distintos: Celia, en una lancer 65, navegaba muy bien en el largo de subida, a favor de viento y de marea, con un deslizamiento uniforme y una línea de flotación estupenda; Virginia, en cambio, llevaba una river que se le hacía muy pesada en los porteos, pero a cambio resultaba muy potente contra las olas y el viento en los largos de bajada. Fueron muy igualadas toda la regata, pero en la última vuelta Virginia tomó la delantera y llegó a meta con veinte segundos de ventaja. Ambas lo hicieron de maravilla, ¡enhorabuena!

EL CAMPEONATO DE MARATÓN

blog-cantabria-multisport-regata-maraton-orino-2016-cuerpo-04Llegó el turno de los mayores. Competíamos Íñigo en senior, Rudi y Sergio en veteranos, Pompeyo en mayores de 55, más Rosana y yo en mujer senior. Íbamos todos con ánimo de disfrutar y de retarnos a nosotros mismos; Íñigo y Sergio tenían su “pique” particular, pues la víspera este había dejado atrás a aquel en el duatlón de Polanco y era la hora del “desquite”; Rudi venía de remar en el Cadagua y le apetecía hacer una regata constante y pasarlo bien; Rosana se estrenaba en un maratón y su objetivo era terminarlo, que no es poco; en cuanto a mí, quería quitarme la espinita del año anterior, pues en 2015 me agobié mucho y yo deseaba, ante todo, disfrutar del esfuerzo. En cuanto a Pompeyo, él sí que iba con disposición de ganar en su categoría y así lo hizo (campeón regional de maratón y 2º en la regata abierta), con una gran regata en la que demostró que está en plena forma y por algo es el actual subcampeón de España de fondo.

blog-cantabria-multisport-regata-maraton-orino-2016-cuerpo-05Primero salimos las mujeres y los hombres senior y veteranos; a los pocos minutos daban la salida de cadetes y mayores de 55 años. Y en esta ocasión, señoras y señores, por fin salí con todos cuando me tocaba, ¡aleluya!; eso sí, un poco alejada del oleaje provocado por el grueso de la regata, pues preferí hacer una diagonal por zona de poco calado pero agua limpia que meterme en el maremoto. La decisión fue buena, el viento a favor me ayudó y me metí en regata, pero el vuelco de un competidor delante de mí me obligó a parar y descolgarme. Retomé con brío y alcancé al grupo del Multisport, que durante un trecho se mantuvo bastante unido. Íñigo pronto tomó buena delantera; tras él y a pocos metros de mí, Sergio y Rudi arreglaban el mundo sobre la piragua (digo esto porque fueron dándole a la sin hueso toda la regata); y cerraba Rosana, caballera sobre la river. A un kilómetro y medio de la salida me rebasó el grupo de los mayores de 55; un bloque muy compacto, luchaban todos como posesos con Pompeyo a la cabeza, tirando a muerte.

En cuanto tomé la ciaboga me acordé de Keko. “Se os va a hacer muy larga la bajada contra viento”, había dicho la noche anterior, mientras cargábamos las piraguas en el camión. Y vaya si se hizo dura. Aun así, llegué al primer porteo prácticamente con Sergio y Rudi, lo que me hizo sentir muy satisfecha. Una vez en tierra, era imposible competir con estos dos “patas largas” y me lo tomé con calma, aprovechando para dar un buen trago que tenía preparado Pedro. Embarqué de nuevo con alegría y estilazo de “me-muero-mucho-pero-aquí-voy”, ante la decepción del equipo de tierra, que esperaba un buen baño en tan delicada circunstancia.

blog-cantabria-multisport-regata-maraton-orino-2016-cuerpo-02Si los porteos son un agobio, para Rosana lo fueron aún más, porque la river pesa un triunfo. Arrastrar ese pedazo barco por la playa es heroico, y Rosana lo consiguió, como pudo pero lo consiguió. La ventaja de la river era su estabilidad con el oleaje de los competidores y del viento, y eso facilitó a Rosana las cosas en muchos aspectos, pero no compensaba la dureza de los porteos.

Como éramos tantos del Multisport y teníamos que dar tantas vueltas, cada vez que nos cruzábamos en la ría era una fiesta de ánimos, risas y hasta cánticos, que a mí se me había pegado un soniquete rockero propuesto por Virginia como himno para la jornada: “Hemos venido a remar y a pasarlo bien”, decía la canción, y nos la tomamos todos al pie de la letra. Además, Jesús, Yoli y Óscar sacaron una struer y un K2 y salieron a pasear ría arriba, con lo que, ¡hala!, más camisetas naranjas en el agua.

Pompeyo hizo una gran regata, como ya he comentado. En cuanto a Íñigo, hizo mejor tiempo del que esperaba y sin despeinarse demasiado; al llegar al final todavía le quedaron fuerzas para retar a Inma, del Mazón, en un sprint hasta meta en el que resultó vencedor (“Hay que dar espectáculo”, le escuché decir). Apenas un minuto fue la ventaja de Sergio sobre Rudi, y ambos disfrutaron de la regata en compañía, ahora te adelanto yo, ahora me adelantas tú y mientras tanto charlamos de lo divino y lo humano.

blog-cantabria-multisport-regata-maraton-orino-2016-cuerpo-03En cuanto a nosotras, la primera vuelta fue exultante; la segunda animosa; en la tercera me entraba la risa floja y cuando me cruzaba con Rosana íbamos ambas a carcajada limpia, que parecíamos dos chifladas. En la cuarta me dio una flojera muscular que me duró un kilómetro y pico, que me parecía no era capaz ni de sujetar la pala, ese momento en el que has agotado las reservas y el cuerpo tiene que adaptarse para que no te dé la pájara; recuperé las fuerzas, di la ciaboga y me enfrenté al largo de regreso, contra viento y marea, los dos kilómetros más interminables de todos. ¡Madre mía, no llegaba nunca! En medio de la ría, me sorprendió la cancioncilla del día: eran Celia y Virginia, que habían cogido dos minikayak con la disculpa de ir a buscarnos a Rosana y a mí.

Por fin llegué a meta. Desembarqué, bebí agua y quise montar de nuevo para regresar en pos de Rosana y las chicas, pero no hizo falta porque ya se las veía a lo lejos. Cuando llegó Rosana a meta, nos dimos un buen baño, muy merecido, cantando y bailando…

HEMOS VENIDO A REMAR Y A PASARLO BIEN

Durante el maratón de los mayores, la recría se dedicó a bañarse, rebozarse, hacer agujeros, castillos de arena, enterrarse unos a otros, empaparse y pasarlo en grande, bajo la mirada de Emi, Jesús Temprano, el padre de Yoli y también de Rosa, quien por otra parte, sacó un montón de fotos estupendas. Pedro, Charlie y Rosana madre se dedicaban al avituallamiento, mientras Yoli, Óscar y Jesús Melero aprovechaban para remar un rato. Tras el maratón y la entrega de trofeos, desplegamos toda nuestra capacidad logístico-gastronómica en una buena pitanza campestre en ese lugar precioso que es la playa de Oriñón.

Y sí, cumplimos con lo que decía la canción. Fuimos a remar, lo disfrutamos y pasamos un día fabuloso.